Publicado el Deja un comentario

¿De qué está hecha mi ropa?

Telas cuadrillé

Necesitamos usar ropa durante toda nuestra vida, pero no siempre sabemos de qué material está hecha. Desde muy joven, casi adolescente, me inquietaba saberlo; por eso cuando iba a comprar, después de ver si me gustaba estéticamente, lo primero que hacía era comprobar el tipo de fibra.

Aún lo hago (pese a que compro muy poquita ropa). Porque busco incansablemente tejidos de fibras naturales; algodón, lino y seda. Las dos primeras aún pueden encontrarse; mientras que la seda 100% natural escasea en tiendas de ropa ‘fast fashion’, por su alto costo, y las tiendas de telas no suelen traerlas por esa misma razón.

¿Cuántos tipos de fibras existen?

Existen muchos tipos de fibras naturales, aunque las más comunes son las tres de arriba junto a la lana, el cáñamo y yute. Sobre las fibras artificiales: hay demasiadas e incluyen las artificiales realizadas con materias primas naturales como la viscosa o rayón, que provienen de la celulosa regenerada (celulosa natural de los árboles) o, en el otro extremo, el acrílico o poliéster de compuestos químicos sintetizados en resinas.

Está claro que las fibras artificiales creadas en el siglo XX nacieron para abaratar el costo de la ropa. Pero han desplazado de tal forma a las naturales que estas últimas se sienten como un lujo. De hecho, si recorremos las tiendas del Barrio de las Telas en Independencia encontraremos a lo más tres tiendas que venden algodones importados; en ninguna encontraremos lino 100% (aunque lo vendan como tal), ni mucho menos seda natural. El resto de locales solo disponen de fibras artificiales de bajo costo y calidad.

¿Qué buscas cuando quieres vestir fibras naturales ?

Yo quiero ropa que se sienta confortable, ¿y tú?. Esa característica se da en la ropa hecha con fibras naturales; al contrario de las artificiales, que muchas veces irrita la piel, porque no absorbe la transpiración, tiene una caída poco natural o un aspecto o muy opaco o brillante. Es verdad que cada fibra tiene una característica especial y que en el uso técnico las artificiales pueden sobresalir. Pero cuando hablamos de confortabilidad, una de las ganadoras es el algodón. Por eso la ropa de guagua está hecha casi exclusivamente de esta fibra. Yo soy una enamorada y fiel seguidora.

¿Qué características tiene el algodón?

El algodón combina propiedades como durabilidad, facilidad de lavado, comodidad y bajo costo de producción.

Comodidad: al contacto con la piel es muy agradable gracias a la capacidad higroscópica (absorbe la humedad), no irrita la piel y es un buen conductor del calor y la electricidad (no tiene estática, si lo piensas).

Durabilidad: el algodón tiene una resistencia media y cuando está húmeda, aumenta. Cuando las fibras son largas dan como resultado hilos más finos y resistentes, que deviene en una tela con esas características. Además, resiste un manejo enérgico durante el lavado y su alargamiento es bajo, ya que es una fibra rígida.

Cuidado y conservación: las fibras de algodón son estables. Aunque se acortan cuando se moja (3%), recupera la longitud original al secarse. ¿Por qué se encoge el algodón? Esto se debe al tipo de acabado y no a una característica en sí de la fibra (aquí hay un gran tema para investigar y desarrollar).

En la actualidad, hay bastantes reparos a las producciones de algodón porque se necesita mucha agua para producirlo. Soy superconsciente de eso; por lo mismo espero que la tecnología sea capaz de solucionarlo pronto y podamos contar con producciones muy eficientes que ayuden a perdurar esta fibra.

¿Y cuál es tu fibra favorita?

Cuéntame en los comentarios y así podremos conversar más sobre este tema. Este es el primer post de muchos, así que bienvenida si has llegado hasta aquí. Yo soy una apasionada de las telas, así que espero ahondar en estos temas y todo lo referido a lo textil.

Cualquier duda, pregunta o comentario, estaré feliz de responderte.

Un abrazo,

Paula

Bibliografía

Hollen, Norma y Sadler, Jane. Introducción a los textiles. . México: Limusa, 2008. pp. 14-45.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *